Questões de Espanhol
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Questão 17 9585125
UnirG 2023/1Leia atentamente o texto a seguir e responda à questão.
“EL SUMINISTRO SEGURO ES EL FUTURO”
El 9 de febrero, el Frente de Liberación de Usuarios de
Drogas (DULF, por sus siglas en inglés), la Red de Usuarios de
Drogas del Área de Vancouver (VANDU) y la Asociación de
Personas en Mantenimiento con Opioides de British Columbia
[5] (BCAPOM) organizaron un evento para repartir drogas en
Downtown Eastside, un barrio central de Vancouver, Canadá.
Llegué una hora antes de que empezara y encontré un par de
personas durmiendo en un sillón y otras más ocupadas,
anotando nombres y acomodando sillas. Un mostrador que
[10] divide la habitación en dos estaba listo para recibir a usuarios
de drogas en busca de insumos para reducción de daños y
apoyo de consejeros pares.
Los usuarios habituales llegaron y se quedaron afuera,
fumando en la banqueta y conversando. Poco a poco, los
[15] medios empezaron a aparecer: periodistas independientes con
cámaras compactas, grandes corporaciones con grabadoras
aparatosas y tripiés, todos con cubrebocas. A la 1:30 de la
tarde, empezó el registro: aquellos que ya acceden a
sustitución de opioides pusieron su nombre en la lista para
[20] recibir dosis medidas y analizadas de heroína, metanfetamina y
cocaína. Las inscripciones no tardaron mucho: había tanto
interés que los organizadores tuvieron que cerrar la puerta con
llave por unos momentos.
Sólo horas antes de la distribución de drogas, el Servicio
[25] Forense de British Columbia había anunciado que, en esa
provincia, 2.224 personas habían muerto por sobredosis de
opioides en 2021. Ese número ha aumentado más de 400 por
ciento en los últimos siete años, al tiempo que las drogas
ilícitas han sido envenenadas cada vez más con los mortíferos
[30] fentanilo, carfentanil y ahora etizolam (benzodiacepinas).
Uno por uno, activistas usuarios de drogas dieron discursos
escalofriantes sobre los riesgos que toman y los peligros que
enfrentan al tratar de permanecer vivos. Hablaron sobre los
tantos que habían muerto: sus amigos, sus familiares, sus
[35] compañeros de organización. Denunciaron la falta de acción de
los gobiernos provinciales y federal. Y esbozaron su modelo
para lograr un cambio: una exención bajo la Sección 56 del
Acta de Sustancias y Drogas Controladas del Ministerio de
Salud de Canadá que les permitiría establecer un club de
[40] compasión, a través del cual, usuarios de drogas podrían
convertirse en miembros y acceder a sustancias probadas y
seguras.
Cuando acabaron los discursos, nos pusimos de pie y
guardamos un minuto de silencio. Tan pronto como acabó el
[45] último segundo, los medios se abalanzaron sobre una mesita al
fondo de la habitación, listos para capturar la repartición. Fue
un extraño anticlímax: pocas cosas son más aburridas que ver
personas recibir sus recetas. De cierta forma, pensé, ése es el
punto: el acceso a un suministro regulado de narcóticos no
[50] debería ser un evento mediático, sino una parte común y
corriente de la vida cotidiana.
(Dawn Marie Paley. Traducción al español: María José López Zárate. Adaptado de Revista Amazonas (09/08/2022) https://www.revistaamazonas.com/2022/08/09/el-suministro-seguro-es-el-futuro/)
El texto parte de la observación de una acción que se promueve en el barrio de Downtown Eastside, en Vancouver, a través de las instituciones DULF, VANDU y BCAPOM. Tras comprender el papel que cumplen en dicha acción, se concluye que son
Questão 15 9585117
UnirG 2023/1Leia atentamente o texto a seguir e responda à questão.
“EL SUMINISTRO SEGURO ES EL FUTURO”
El 9 de febrero, el Frente de Liberación de Usuarios de
Drogas (DULF, por sus siglas en inglés), la Red de Usuarios de
Drogas del Área de Vancouver (VANDU) y la Asociación de
Personas en Mantenimiento con Opioides de British Columbia
[5] (BCAPOM) organizaron un evento para repartir drogas en
Downtown Eastside, un barrio central de Vancouver, Canadá.
Llegué una hora antes de que empezara y encontré un par de
personas durmiendo en un sillón y otras más ocupadas,
anotando nombres y acomodando sillas. Un mostrador que
[10] divide la habitación en dos estaba listo para recibir a usuarios
de drogas en busca de insumos para reducción de daños y
apoyo de consejeros pares.
Los usuarios habituales llegaron y se quedaron afuera,
fumando en la banqueta y conversando. Poco a poco, los
[15] medios empezaron a aparecer: periodistas independientes con
cámaras compactas, grandes corporaciones con grabadoras
aparatosas y tripiés, todos con cubrebocas. A la 1:30 de la
tarde, empezó el registro: aquellos que ya acceden a
sustitución de opioides pusieron su nombre en la lista para
[20] recibir dosis medidas y analizadas de heroína, metanfetamina y
cocaína. Las inscripciones no tardaron mucho: había tanto
interés que los organizadores tuvieron que cerrar la puerta con
llave por unos momentos.
Sólo horas antes de la distribución de drogas, el Servicio
[25] Forense de British Columbia había anunciado que, en esa
provincia, 2.224 personas habían muerto por sobredosis de
opioides en 2021. Ese número ha aumentado más de 400 por
ciento en los últimos siete años, al tiempo que las drogas
ilícitas han sido envenenadas cada vez más con los mortíferos
[30] fentanilo, carfentanil y ahora etizolam (benzodiacepinas).
Uno por uno, activistas usuarios de drogas dieron discursos
escalofriantes sobre los riesgos que toman y los peligros que
enfrentan al tratar de permanecer vivos. Hablaron sobre los
tantos que habían muerto: sus amigos, sus familiares, sus
[35] compañeros de organización. Denunciaron la falta de acción de
los gobiernos provinciales y federal. Y esbozaron su modelo
para lograr un cambio: una exención bajo la Sección 56 del
Acta de Sustancias y Drogas Controladas del Ministerio de
Salud de Canadá que les permitiría establecer un club de
[40] compasión, a través del cual, usuarios de drogas podrían
convertirse en miembros y acceder a sustancias probadas y
seguras.
Cuando acabaron los discursos, nos pusimos de pie y
guardamos un minuto de silencio. Tan pronto como acabó el
[45] último segundo, los medios se abalanzaron sobre una mesita al
fondo de la habitación, listos para capturar la repartición. Fue
un extraño anticlímax: pocas cosas son más aburridas que ver
personas recibir sus recetas. De cierta forma, pensé, ése es el
punto: el acceso a un suministro regulado de narcóticos no
[50] debería ser un evento mediático, sino una parte común y
corriente de la vida cotidiana.
(Dawn Marie Paley. Traducción al español: María José López Zárate. Adaptado de Revista Amazonas (09/08/2022) https://www.revistaamazonas.com/2022/08/09/el-suministro-seguro-es-el-futuro/)
A través de la argumentación de Paley, está correcta la conceptualización de “suministro seguro” en
Questão 14 9585106
UnirG 2023/1Leia atentamente o texto a seguir e responda à questão.
“EL SUMINISTRO SEGURO ES EL FUTURO”
El 9 de febrero, el Frente de Liberación de Usuarios de
Drogas (DULF, por sus siglas en inglés), la Red de Usuarios de
Drogas del Área de Vancouver (VANDU) y la Asociación de
Personas en Mantenimiento con Opioides de British Columbia
[5] (BCAPOM) organizaron un evento para repartir drogas en
Downtown Eastside, un barrio central de Vancouver, Canadá.
Llegué una hora antes de que empezara y encontré un par de
personas durmiendo en un sillón y otras más ocupadas,
anotando nombres y acomodando sillas. Un mostrador que
[10] divide la habitación en dos estaba listo para recibir a usuarios
de drogas en busca de insumos para reducción de daños y
apoyo de consejeros pares.
Los usuarios habituales llegaron y se quedaron afuera,
fumando en la banqueta y conversando. Poco a poco, los
[15] medios empezaron a aparecer: periodistas independientes con
cámaras compactas, grandes corporaciones con grabadoras
aparatosas y tripiés, todos con cubrebocas. A la 1:30 de la
tarde, empezó el registro: aquellos que ya acceden a
sustitución de opioides pusieron su nombre en la lista para
[20] recibir dosis medidas y analizadas de heroína, metanfetamina y
cocaína. Las inscripciones no tardaron mucho: había tanto
interés que los organizadores tuvieron que cerrar la puerta con
llave por unos momentos.
Sólo horas antes de la distribución de drogas, el Servicio
[25] Forense de British Columbia había anunciado que, en esa
provincia, 2.224 personas habían muerto por sobredosis de
opioides en 2021. Ese número ha aumentado más de 400 por
ciento en los últimos siete años, al tiempo que las drogas
ilícitas han sido envenenadas cada vez más con los mortíferos
[30] fentanilo, carfentanil y ahora etizolam (benzodiacepinas).
Uno por uno, activistas usuarios de drogas dieron discursos
escalofriantes sobre los riesgos que toman y los peligros que
enfrentan al tratar de permanecer vivos. Hablaron sobre los
tantos que habían muerto: sus amigos, sus familiares, sus
[35] compañeros de organización. Denunciaron la falta de acción de
los gobiernos provinciales y federal. Y esbozaron su modelo
para lograr un cambio: una exención bajo la Sección 56 del
Acta de Sustancias y Drogas Controladas del Ministerio de
Salud de Canadá que les permitiría establecer un club de
[40] compasión, a través del cual, usuarios de drogas podrían
convertirse en miembros y acceder a sustancias probadas y
seguras.
Cuando acabaron los discursos, nos pusimos de pie y
guardamos un minuto de silencio. Tan pronto como acabó el
[45] último segundo, los medios se abalanzaron sobre una mesita al
fondo de la habitación, listos para capturar la repartición. Fue
un extraño anticlímax: pocas cosas son más aburridas que ver
personas recibir sus recetas. De cierta forma, pensé, ése es el
punto: el acceso a un suministro regulado de narcóticos no
[50] debería ser un evento mediático, sino una parte común y
corriente de la vida cotidiana.
(Dawn Marie Paley. Traducción al español: María José López Zárate. Adaptado de Revista Amazonas (09/08/2022) https://www.revistaamazonas.com/2022/08/09/el-suministro-seguro-es-el-futuro/)
El texto de Dawn Paley, publicado en la Revista Amazonas, bajo las características del género discursivo al cual pertenece, tiene como principal objetivo:
Questão 13 9585095
UnirG 2023/1Leia atentamente o texto a seguir e responda à questão.
“EL SUMINISTRO SEGURO ES EL FUTURO”
El 9 de febrero, el Frente de Liberación de Usuarios de
Drogas (DULF, por sus siglas en inglés), la Red de Usuarios de
Drogas del Área de Vancouver (VANDU) y la Asociación de
Personas en Mantenimiento con Opioides de British Columbia
[5] (BCAPOM) organizaron un evento para repartir drogas en
Downtown Eastside, un barrio central de Vancouver, Canadá.
Llegué una hora antes de que empezara y encontré un par de
personas durmiendo en un sillón y otras más ocupadas,
anotando nombres y acomodando sillas. Un mostrador que
[10] divide la habitación en dos estaba listo para recibir a usuarios
de drogas en busca de insumos para reducción de daños y
apoyo de consejeros pares.
Los usuarios habituales llegaron y se quedaron afuera,
fumando en la banqueta y conversando. Poco a poco, los
[15] medios empezaron a aparecer: periodistas independientes con
cámaras compactas, grandes corporaciones con grabadoras
aparatosas y tripiés, todos con cubrebocas. A la 1:30 de la
tarde, empezó el registro: aquellos que ya acceden a
sustitución de opioides pusieron su nombre en la lista para
[20] recibir dosis medidas y analizadas de heroína, metanfetamina y
cocaína. Las inscripciones no tardaron mucho: había tanto
interés que los organizadores tuvieron que cerrar la puerta con
llave por unos momentos.
Sólo horas antes de la distribución de drogas, el Servicio
[25] Forense de British Columbia había anunciado que, en esa
provincia, 2.224 personas habían muerto por sobredosis de
opioides en 2021. Ese número ha aumentado más de 400 por
ciento en los últimos siete años, al tiempo que las drogas
ilícitas han sido envenenadas cada vez más con los mortíferos
[30] fentanilo, carfentanil y ahora etizolam (benzodiacepinas).
Uno por uno, activistas usuarios de drogas dieron discursos
escalofriantes sobre los riesgos que toman y los peligros que
enfrentan al tratar de permanecer vivos. Hablaron sobre los
tantos que habían muerto: sus amigos, sus familiares, sus
[35] compañeros de organización. Denunciaron la falta de acción de
los gobiernos provinciales y federal. Y esbozaron su modelo
para lograr un cambio: una exención bajo la Sección 56 del
Acta de Sustancias y Drogas Controladas del Ministerio de
Salud de Canadá que les permitiría establecer un club de
[40] compasión, a través del cual, usuarios de drogas podrían
convertirse en miembros y acceder a sustancias probadas y
seguras.
Cuando acabaron los discursos, nos pusimos de pie y
guardamos un minuto de silencio. Tan pronto como acabó el
[45] último segundo, los medios se abalanzaron sobre una mesita al
fondo de la habitación, listos para capturar la repartición. Fue
un extraño anticlímax: pocas cosas son más aburridas que ver
personas recibir sus recetas. De cierta forma, pensé, ése es el
punto: el acceso a un suministro regulado de narcóticos no
[50] debería ser un evento mediático, sino una parte común y
corriente de la vida cotidiana.
(Dawn Marie Paley. Traducción al español: María José López Zárate. Adaptado de Revista Amazonas (09/08/2022) https://www.revistaamazonas.com/2022/08/09/el-suministro-seguro-es-el-futuro/)
En su construcción argumentativa, Paley emplea estrategias características del género discursivo de un artículo para lograr transmitir su mensaje a sus lectores.
Apunta uno de los recursos que la autora de “EL SUMINISTRO SEGURO ES EL FUTURO” elige a la hora de componer su texto.
Questão 20 9552121
FACISA 2023/1Enganchados a TikTok: la maldición de la curiosidad nunca satisfecha
Paloma Llaneza

Tras pasar un fin de semana en paisaje idílico en un centro de
pensamiento de alto rendimiento, he llegado a la incómoda conclusión
de que me opino encima. Me doy cuenta de que vivo con la maldición de
la curiosidad que no se ve nunca satisfecha y de la necesidad de entender
qué es lo que pasa y por qué. Una de las fuentes de mi confusión es el
[5] valor, positivo o negativo, que se le da al aburrimiento en los tiempos
de la hiperconectividad hipervitaminada y el impacto que tiene el
aburrimiento crónico en la flojera que llevamos todos encima
La lucha postmoderna y tecnificada contra el aburrimiento no es
[10] más que un síntoma de la angustia que nuestra vida nos genera a la que
alimentamos con hiperactividad en la esperanza de que, una vez saciada,
se calle y nos deje descansar en paz por al menos un momento. Pero no se
calla y alimentarla es tan agotador que nos anula como seres pensantes y
como ciudadanos activos capaces de enfrentarnos a los mismos problemas
que nos causan la angustia a la que narcotizamos con tanta actividad. El aburrimiento como desajuste, como la
[15] evitación del momento de silencio en que nos veríamos obligados a enfrentarnos a los males de nuestro tiempo,
es, a la vez causa y efecto. Huimos de él para caer en él solo que un poco más cansados, menos críticos y más
atontados. Y con una reputación social intachable por no parar de hacer cosas, ya que la molicie, como nos han
enseñado, es el origen de todos los pecados.
[20] Así pues, Ros Velasco en La enfermedad del aburrimiento da en el clavo de por qué el aburrimiento, como
síntoma, debería de alertarnos: “De su padecimiento emana la creatividad humana y también resultan los
peores monstruos. Su vivencia es patológica hasta el extremo de atribuirse a la enfermedad. Sin embargo, el
aburrimiento no es más que un síntoma. Su misión es alertarnos de que la relación con el entorno está dañada”.
El soma de los vídeos encadenados que TikTok nos sirve para que no tengamos ni que elegir con qué drogar a la
[25] bestia nos insensibiliza a la temperatura hasta que no notemos que nos hemos torrefactado. Nos encadenamos a
ellos de manera voluntaria como remeros esclavos de la galera que es el nuevo capitalismo. Nos quieren siempre
aburridos, siempre conectados, produciendo datos como un hámster en su rueda infinita, dando scroll sin parar
hasta conseguir la indignación que nos saca del agujero negro del bostezo para lanzarnos de nuevo a él.
Texto adaptado de El País. Chile
Texto adaptado de El País. Chile
La palabra “aburrimiento” que aparece en la línea 8 significa
Questão 19 9552101
FACISA 2023/1Enganchados a TikTok: la maldición de la curiosidad nunca satisfecha
Paloma Llaneza

Tras pasar un fin de semana en paisaje idílico en un centro de
pensamiento de alto rendimiento, he llegado a la incómoda conclusión
de que me opino encima. Me doy cuenta de que vivo con la maldición de
la curiosidad que no se ve nunca satisfecha y de la necesidad de entender
qué es lo que pasa y por qué. Una de las fuentes de mi confusión es el
[5] valor, positivo o negativo, que se le da al aburrimiento en los tiempos
de la hiperconectividad hipervitaminada y el impacto que tiene el
aburrimiento crónico en la flojera que llevamos todos encima
La lucha postmoderna y tecnificada contra el aburrimiento no es
[10] más que un síntoma de la angustia que nuestra vida nos genera a la que
alimentamos con hiperactividad en la esperanza de que, una vez saciada,
se calle y nos deje descansar en paz por al menos un momento. Pero no se
calla y alimentarla es tan agotador que nos anula como seres pensantes y
como ciudadanos activos capaces de enfrentarnos a los mismos problemas
que nos causan la angustia a la que narcotizamos con tanta actividad. El aburrimiento como desajuste, como la
[15] evitación del momento de silencio en que nos veríamos obligados a enfrentarnos a los males de nuestro tiempo,
es, a la vez causa y efecto. Huimos de él para caer en él solo que un poco más cansados, menos críticos y más
atontados. Y con una reputación social intachable por no parar de hacer cosas, ya que la molicie, como nos han
enseñado, es el origen de todos los pecados.
[20] Así pues, Ros Velasco en La enfermedad del aburrimiento da en el clavo de por qué el aburrimiento, como
síntoma, debería de alertarnos: “De su padecimiento emana la creatividad humana y también resultan los
peores monstruos. Su vivencia es patológica hasta el extremo de atribuirse a la enfermedad. Sin embargo, el
aburrimiento no es más que un síntoma. Su misión es alertarnos de que la relación con el entorno está dañada”.
El soma de los vídeos encadenados que TikTok nos sirve para que no tengamos ni que elegir con qué drogar a la
[25] bestia nos insensibiliza a la temperatura hasta que no notemos que nos hemos torrefactado. Nos encadenamos a
ellos de manera voluntaria como remeros esclavos de la galera que es el nuevo capitalismo. Nos quieren siempre
aburridos, siempre conectados, produciendo datos como un hámster en su rueda infinita, dando scroll sin parar
hasta conseguir la indignación que nos saca del agujero negro del bostezo para lanzarnos de nuevo a él.
Texto adaptado de El País. Chile
Texto adaptado de El País. Chile
La expresión “dar en el clavo” que aparece en la línea 20 significa
06
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