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Questão 18 14614449
ACAFE Medicina - Inverno 2025/2Texto 1
Día Mundial del Sueño: enfermos por dormir mal
14-03-2025 Por Isaac Torres Cruz, Ciencia UNAM
Dormir bien no es un lujo, es una necesidad biológica que impacta directamente en nuestra salud física y mental. Con motivo del Día Mundial del Sueño, que este 2025 se celebra el 14 de marzo, expertos de la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México) subrayan que dormir mal de forma crónica puede detonar enfermedades como hipertensión, obesidad, diabetes tipo 2, Alzheimer y demencia. A pesar de la creencia común, no se puede compensar el mal dormir con siestas ocasionales o fines de semana de descanso prolongado.
Uno de los trastornos más comunes y subestimados es la apnea del sueño, caracterizada por interrupciones respiratorias durante la noche. “Roncar nunca será sinónimo de sueño profundo”, afirma Rafael Santana Miranda, coordinador de la Clínica de Trastornos del Sueño de la Facultad de Medicina de la UNAM. Quienes roncan y tienen pausas respiratorias pueden presentar un riesgo 400% mayor de sufrir un infarto, y entre el 40 y 70% de los hipertensos tienen problemas respiratorios al dormir.
El sueño está compuesto por varias fases fundamentales. La privación del sueño REM y NREM puede provocar la acumulación de beta-amiloide, una proteína asociada con trastornos como el Alzheimer. “Cada etapa del sueño tiene un propósito arquitectónico [...] la falta de una de éstas tendrá implicaciones inmediatas y a futuro”, explica Santana. Investigaciones han demostrado que, sin un sueño profundo, el cerebro no puede eliminar toxinas, aumentando el riesgo de deterioro cognitivo.
El mal dormir también impacta el metabolismo y el control de la glucosa. Alteraciones en el horario natural de sueño aumentan el riesgo de enfermedades crónicas. “Modificar el horario del dormir generará un terrible descontrol”, advierte Santana, quien además señala que estos efectos se agravaron durante la pandemia, donde las personas con apnea presentaron un riesgo 300% mayor de ser intubadas.
El tratamiento de los trastornos del sueño es complejo y requiere una atención multidisciplinaria. “Un solo profesional no puede conocer todo lo que hay respecto al dormir”, sostiene el experto. En la Clínica de Trastornos del Sueño de la UNAM se realiza un abordaje integral que incluye aspectos fisiológicos, neurológicos, psiquiátricos y respiratorios, con el fin de detectar con precisión la causa del mal dormir y evitar diagnósticos equivocados.
Además de los problemas físicos, el sueño también se ve afectado por condiciones emocionales y neurológicas. Un mal estado de ánimo puede tener causas respiratorias o neurológicas. “Puede ser que tenga un problema neurológico, donde una zona epileptógena se manifiesta en la noche e irrumpe mi dormir”, indica Santana, quien advierte que no siempre un insomnio se trata con antidepresivos sin antes estudiar su origen fisiológico.
Para mejorar el sueño, se recomienda mantener horarios regulares, evitar pantallas antes de dormir, cenar ligero, reducir el ruido y la luz en el dormitorio, y no consumir cafeína por la noche. Santana concluye que recuperar un sueño saludable “no solo es para descansar, sino para mantener nuestra salud mental, el estado de ánimo, el sistema inmunológico, el crecimiento [...]”, por lo que se invita a buscar atención médica especializada cuando el descanso se vuelve un problema persistente.
Adaptado de: https://ciencia.unam.mx/leer/1577/dia-mundial-del-sueno-enfermos-por-dormir-mal- . Acceso en abril de 2025.
Analiza los vocablos destacados en el siguiente trecho del texto 1 y marca con (V) las proposiciones verdaderas y con (F) las falsas.
"El sueño está compuesto por varias fases fundamentales. La privación del sueño REM y NREM puede provocar la acumulación de beta-amiloide, una proteína asociada con trastornos como el Alzheimer. Investigaciones han demostrado que, sin un sueño profundo, el cerebro no puede eliminar toxinas, aumentando el riesgo de deterioro cognitivo."
( ) "Privación" hace referencia a la ausencia o falta de algo esencial, en este caso, el sueño.
( ) "Provocar" es producir un efecto o una consecuencia. Por eso, podría ser sustituido por “causar” en ese contexto.
( ) “Cerebro” es una palabra clasificada como esdrújula, pues la sílaba tónica está en la antepenúltima sílaba “ce”.
( ) "Arreglo" es un sinónimo "deterioro" pues ambos enfatizan la pérdida progresiva de algo, en el contexto, especialmente de algo biológico o cognitivo.
( ) "Acumulación" se refiere al acto de juntar o almacenar algo de manera progresiva, y por eso, podría ser sustituida en ese contexto por "acopio" que también refleja esta acción de acumular algo.
Señala la secuencia CORRECTA, de arriba abajo.
Questão 17 14614446
ACAFE Medicina - Inverno 2025/2Texto 1
Día Mundial del Sueño: enfermos por dormir mal
14-03-2025 Por Isaac Torres Cruz, Ciencia UNAM
Dormir bien no es un lujo, es una necesidad biológica que impacta directamente en nuestra salud física y mental. Con motivo del Día Mundial del Sueño, que este 2025 se celebra el 14 de marzo, expertos de la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México) subrayan que dormir mal de forma crónica puede detonar enfermedades como hipertensión, obesidad, diabetes tipo 2, Alzheimer y demencia. A pesar de la creencia común, no se puede compensar el mal dormir con siestas ocasionales o fines de semana de descanso prolongado.
Uno de los trastornos más comunes y subestimados es la apnea del sueño, caracterizada por interrupciones respiratorias durante la noche. “Roncar nunca será sinónimo de sueño profundo”, afirma Rafael Santana Miranda, coordinador de la Clínica de Trastornos del Sueño de la Facultad de Medicina de la UNAM. Quienes roncan y tienen pausas respiratorias pueden presentar un riesgo 400% mayor de sufrir un infarto, y entre el 40 y 70% de los hipertensos tienen problemas respiratorios al dormir.
El sueño está compuesto por varias fases fundamentales. La privación del sueño REM y NREM puede provocar la acumulación de beta-amiloide, una proteína asociada con trastornos como el Alzheimer. “Cada etapa del sueño tiene un propósito arquitectónico [...] la falta de una de éstas tendrá implicaciones inmediatas y a futuro”, explica Santana. Investigaciones han demostrado que, sin un sueño profundo, el cerebro no puede eliminar toxinas, aumentando el riesgo de deterioro cognitivo.
El mal dormir también impacta el metabolismo y el control de la glucosa. Alteraciones en el horario natural de sueño aumentan el riesgo de enfermedades crónicas. “Modificar el horario del dormir generará un terrible descontrol”, advierte Santana, quien además señala que estos efectos se agravaron durante la pandemia, donde las personas con apnea presentaron un riesgo 300% mayor de ser intubadas.
El tratamiento de los trastornos del sueño es complejo y requiere una atención multidisciplinaria. “Un solo profesional no puede conocer todo lo que hay respecto al dormir”, sostiene el experto. En la Clínica de Trastornos del Sueño de la UNAM se realiza un abordaje integral que incluye aspectos fisiológicos, neurológicos, psiquiátricos y respiratorios, con el fin de detectar con precisión la causa del mal dormir y evitar diagnósticos equivocados.
Además de los problemas físicos, el sueño también se ve afectado por condiciones emocionales y neurológicas. Un mal estado de ánimo puede tener causas respiratorias o neurológicas. “Puede ser que tenga un problema neurológico, donde una zona epileptógena se manifiesta en la noche e irrumpe mi dormir”, indica Santana, quien advierte que no siempre un insomnio se trata con antidepresivos sin antes estudiar su origen fisiológico.
Para mejorar el sueño, se recomienda mantener horarios regulares, evitar pantallas antes de dormir, cenar ligero, reducir el ruido y la luz en el dormitorio, y no consumir cafeína por la noche. Santana concluye que recuperar un sueño saludable “no solo es para descansar, sino para mantener nuestra salud mental, el estado de ánimo, el sistema inmunológico, el crecimiento [...]”, por lo que se invita a buscar atención médica especializada cuando el descanso se vuelve un problema persistente.
Adaptado de: https://ciencia.unam.mx/leer/1577/dia-mundial-del-sueno-enfermos-por-dormir-mal- . Acceso en abril de 2025.
Según la afirmación del Texto 1 "no se puede compensar el mal dormir con siestas ocasionales o fines de semana de descanso prolongado", señala la proposición CORRECTA que mejor expresa las implicaciones sociales y científicas de esa cita.
Questão 16 14614439
ACAFE Medicina - Inverno 2025/2Texto 1
Día Mundial del Sueño: enfermos por dormir mal
14-03-2025 Por Isaac Torres Cruz, Ciencia UNAM
Dormir bien no es un lujo, es una necesidad biológica que impacta directamente en nuestra salud física y mental. Con motivo del Día Mundial del Sueño, que este 2025 se celebra el 14 de marzo, expertos de la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México) subrayan que dormir mal de forma crónica puede detonar enfermedades como hipertensión, obesidad, diabetes tipo 2, Alzheimer y demencia. A pesar de la creencia común, no se puede compensar el mal dormir con siestas ocasionales o fines de semana de descanso prolongado.
Uno de los trastornos más comunes y subestimados es la apnea del sueño, caracterizada por interrupciones respiratorias durante la noche. “Roncar nunca será sinónimo de sueño profundo”, afirma Rafael Santana Miranda, coordinador de la Clínica de Trastornos del Sueño de la Facultad de Medicina de la UNAM. Quienes roncan y tienen pausas respiratorias pueden presentar un riesgo 400% mayor de sufrir un infarto, y entre el 40 y 70% de los hipertensos tienen problemas respiratorios al dormir.
El sueño está compuesto por varias fases fundamentales. La privación del sueño REM y NREM puede provocar la acumulación de beta-amiloide, una proteína asociada con trastornos como el Alzheimer. “Cada etapa del sueño tiene un propósito arquitectónico [...] la falta de una de éstas tendrá implicaciones inmediatas y a futuro”, explica Santana. Investigaciones han demostrado que, sin un sueño profundo, el cerebro no puede eliminar toxinas, aumentando el riesgo de deterioro cognitivo.
El mal dormir también impacta el metabolismo y el control de la glucosa. Alteraciones en el horario natural de sueño aumentan el riesgo de enfermedades crónicas. “Modificar el horario del dormir generará un terrible descontrol”, advierte Santana, quien además señala que estos efectos se agravaron durante la pandemia, donde las personas con apnea presentaron un riesgo 300% mayor de ser intubadas.
El tratamiento de los trastornos del sueño es complejo y requiere una atención multidisciplinaria. “Un solo profesional no puede conocer todo lo que hay respecto al dormir”, sostiene el experto. En la Clínica de Trastornos del Sueño de la UNAM se realiza un abordaje integral que incluye aspectos fisiológicos, neurológicos, psiquiátricos y respiratorios, con el fin de detectar con precisión la causa del mal dormir y evitar diagnósticos equivocados.
Además de los problemas físicos, el sueño también se ve afectado por condiciones emocionales y neurológicas. Un mal estado de ánimo puede tener causas respiratorias o neurológicas. “Puede ser que tenga un problema neurológico, donde una zona epileptógena se manifiesta en la noche e irrumpe mi dormir”, indica Santana, quien advierte que no siempre un insomnio se trata con antidepresivos sin antes estudiar su origen fisiológico.
Para mejorar el sueño, se recomienda mantener horarios regulares, evitar pantallas antes de dormir, cenar ligero, reducir el ruido y la luz en el dormitorio, y no consumir cafeína por la noche. Santana concluye que recuperar un sueño saludable “no solo es para descansar, sino para mantener nuestra salud mental, el estado de ánimo, el sistema inmunológico, el crecimiento [...]”, por lo que se invita a buscar atención médica especializada cuando el descanso se vuelve un problema persistente.
Adaptado de: https://ciencia.unam.mx/leer/1577/dia-mundial-del-sueno-enfermos-por-dormir-mal- . Acceso en abril de 2025.
Según la comprensión del Texto 1, señala la opción CORRECTA respecto a qué sugiere Rafael Santana Miranda sobre el diagnóstico y tratamiento de los trastornos del sueño.
Questão 8 14589426
Campo Real Medicina 2025Lea el siguiente soneto de Pablo Neruda (soneto LXVI) y luego elija la respuesta de acuerdo con lo que se pide.
No te quiero sino porque te quiero
y de quererte a no quererte llego
y de esperarte cuando no te espero
pasa mi corazón del frío al fuego.
Te quiero sólo porque a ti te quiero,
te odio sin fin, y odiándote te ruego,
y la medida de mi amor viajero
es no verte y amarte como un ciego.
Tal vez consumirá la luz de Enero,
su rayo cruel, mi corazón entero,
robándome la llave del sosiego.
En esta historia sólo yo me muero
y moriré de amor porque te quiero,
porque te quiero, amor, a sangre y fuego.
¿Cuál es la temática central del soneto de Neruda?
Questão 5 14589406
Campo Real Medicina 2025El texto a continuación sirve como referencia para la cuestione.
La tecnología, la alimentación y la inversión en deporte de élite son hoy clave para que el humano siga rompiendo, sobre el tartán o en el agua, sus límites fisiológicos. No es probable que veamos muchas plusmarcas en París, porque los JJ OO son más dados a la emoción que a las plusmarcas, pero quién sabe si podremos asistir a un instante mágico como el de Bob Beamon en México 68.
La noche antes de asaltar los cielos, Bob Beamon se tomó un buen vaso de vino tinto y un par de tequilas y estuvo alrededor de media hora escuchando jazz hasta que consiguió conciliar el sueño. Al día siguiente, tras un vuelo sin motor de apenas un segundo, aterrizó a una distancia insólita: 8 metros y 90 centímetros, 55 centímetros más que el anterior récord del mundo de salto de longitud.
Para calibrar la magnitud de su hazaña, basta con añadir que la plusmarca establecida estuvo en vigor casi 23 años, desde octubre de 1968 a ese agosto de 1991 en que otro atleta afroamericano, Mike Powell, se puso la capa de superhéroe y consiguió saltar cinco centímetros más que Beamon. Y más elocuente aún resulta constatar que, 33 años después, Powell y Beamon siguen en la cúspide de su disciplina. Solo uno de los 10 mejores saltadores de longitud de la historia, el jamaicano Tajay Gayle (décimo con una marca de 8,69), está ahora mismo en activo. La mayoría dejó de competir hace al menos 20 años. Gayle se medirá dentro de unos días en los Juegos de París a un rival tan formidable como el griego Miltiadis Tentoglou, campeón olímpico en Tokio 2020, pero no resulta en absoluto previsible que ni uno ni otro consigan reducir en la capital francesa esa distancia de más de un palmo que les separa aún del legendario Beamon. El salto de longitud lleva décadas sin estar a la altura de su pasado.
Hay que tener muy en cuenta, además, los límites biológicos del cuerpo humano, una máquina con un grado de perfectibilidad notable, pero ni mucho menos infinito. Ya en 2008, el investigador estadounidense Paul Dimeo planteaba que el ritmo de progresión de las marcas deportivas llevaba varios años ralentizándose a medida que se aproximaba al techo fisiológico de nuestra especie. Dimeo pretendía demostrar también, con datos empíricos, que entre el final de la Segunda Guerra Mundial y los Juegos de Montreal de verano de 1976 se había registrado una progresión acelerada atribuible a factores como la profesionalización del deporte, la competencia entre EE UU y la URSS en el contexto de la Guerra Fría o, muy especialmente, el uso indiscriminado de sustancias dopantes. Con la introducción de una firme política contra el dopaje en acontecimientos como los Juegos, la curva de incremento empezó a declinar.
Disponible en: https://www.elpais.com/eps/2024-07-15/records-olimpicos-por-batir.html.
¿Cómo se llama el atleta que logró superar la marca de salto de longitud establecida por Bob Beamon?
Questão 4 14589398
Campo Real Medicina 2025El texto a continuación sirve como referencia para la cuestione.
La tecnología, la alimentación y la inversión en deporte de élite son hoy clave para que el humano siga rompiendo, sobre el tartán o en el agua, sus límites fisiológicos. No es probable que veamos muchas plusmarcas en París, porque los JJ OO son más dados a la emoción que a las plusmarcas, pero quién sabe si podremos asistir a un instante mágico como el de Bob Beamon en México 68.
La noche antes de asaltar los cielos, Bob Beamon se tomó un buen vaso de vino tinto y un par de tequilas y estuvo alrededor de media hora escuchando jazz hasta que consiguió conciliar el sueño. Al día siguiente, tras un vuelo sin motor de apenas un segundo, aterrizó a una distancia insólita: 8 metros y 90 centímetros, 55 centímetros más que el anterior récord del mundo de salto de longitud.
Para calibrar la magnitud de su hazaña, basta con añadir que la plusmarca establecida estuvo en vigor casi 23 años, desde octubre de 1968 a ese agosto de 1991 en que otro atleta afroamericano, Mike Powell, se puso la capa de superhéroe y consiguió saltar cinco centímetros más que Beamon. Y más elocuente aún resulta constatar que, 33 años después, Powell y Beamon siguen en la cúspide de su disciplina. Solo uno de los 10 mejores saltadores de longitud de la historia, el jamaicano Tajay Gayle (décimo con una marca de 8,69), está ahora mismo en activo. La mayoría dejó de competir hace al menos 20 años. Gayle se medirá dentro de unos días en los Juegos de París a un rival tan formidable como el griego Miltiadis Tentoglou, campeón olímpico en Tokio 2020, pero no resulta en absoluto previsible que ni uno ni otro consigan reducir en la capital francesa esa distancia de más de un palmo que les separa aún del legendario Beamon. El salto de longitud lleva décadas sin estar a la altura de su pasado.
Hay que tener muy en cuenta, además, los límites biológicos del cuerpo humano, una máquina con un grado de perfectibilidad notable, pero ni mucho menos infinito. Ya en 2008, el investigador estadounidense Paul Dimeo planteaba que el ritmo de progresión de las marcas deportivas llevaba varios años ralentizándose a medida que se aproximaba al techo fisiológico de nuestra especie. Dimeo pretendía demostrar también, con datos empíricos, que entre el final de la Segunda Guerra Mundial y los Juegos de Montreal de verano de 1976 se había registrado una progresión acelerada atribuible a factores como la profesionalización del deporte, la competencia entre EE UU y la URSS en el contexto de la Guerra Fría o, muy especialmente, el uso indiscriminado de sustancias dopantes. Con la introducción de una firme política contra el dopaje en acontecimientos como los Juegos, la curva de incremento empezó a declinar.
Disponible en: https://www.elpais.com/eps/2024-07-15/records-olimpicos-por-batir.html.
El texto trae que actualmente se rompen pocos récords mundiales en los juegos olímpicos porque:
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