Questões de Espanhol
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Questão 68 111252
UFRR Módulo 3 2014
En el fragmento: “Pero la mayor sorpresa llega cuando se le pregunta a Olli Silvén, su vicerrector, si ese despliegue es posible gracias a donaciones de compañías privadas…”, la palabra destacada, introduce una idea de:
Questão 67 111249
UFRR Módulo 3 2014La educación en Finlandia: un modelo que asombra al mundo
Por Nora Bär | LA NACION
El edificio de la Universidad de Oulu, (...) no tiene nada que envidiarle a una próspera empresa tecnológica: aulas y mobiliario impecables, grandes ventanales, un "biocentro" con laboratorios de última generación.
Pero la mayor sorpresa llega cuando se le pregunta a Olli Silvén, su vicerrector, si ese despliegue es posible gracias a donaciones de compañías privadas. "No..., ¿por qué? -responde extrañado-. De eso se ocupa el Estado."
Desde que en 2000 Finlandia comenzó a encabezar los resultados de las pruebas internacionales PISA ( Program for International Student Assessment ), su sistema de educación público y gratuito desde el jardín de infantes hasta la universidad está atrayendo la atención de todo el mundo.(…)
Según Pasi Sahlberg, maestro, profesor de la Universidad de Helsinki y director general del Centro para la Movilidad y la Cooperación Internacional de ese país, la "vía finlandesa" no se basa en el rigor y la competencia, sino en la colaboración, la creatividad, la igualdad de oportunidades y la formación de los educadores.
"A comienzos de la década del noventa, la educación en Finlandia no tenía nada especial -escribe Sahlberg en El cambio educativo en Finlandia. ¿Qué puede aprender el mundo? (Editorial Paidós, 2013)-. [...] ha pasado de la mediocridad a ser un modelo de sistema educativo contemporáneo y de «alto desempeño» en las tres últimas décadas."
En todo este tiempo, y a pesar del cambio de elencos de gobierno, el sistema de educación fue transformado para ofrecer las mismas oportunidades para todos sin tener en cuenta el domicilio, el género, la situación financiera o su entorno lingüístico y cultural (…).
Pero lo que se considera la clave del éxito educativo finlandés son sus maestros y profesores. Elegidos entre los que obtienen los más altos promedios en la escuela secundaria, deben aprobar una maestría para estar en condiciones de ser admitidos. En ese país de poco más de cinco millones de habitantes, la docencia es una de las profesiones más prestigiosas y, a pesar de las exigencias, atrae el interés de casi un 25% de los estudiantes (...).
De acuerdo con el texto, todas las afirmaciones son falsas, menos:
Questão 66 111248
UFRR Módulo 3 2014Selecciona entre las opciones dadas aquella que tenga un significado equivalente al de la palabra subrayada en: “lo cual supone una importante desigualdad de oportunidades que el gobierno brasileño debe atajar”.
Questão 64 111245
UFRR Módulo 3 2014La educación en Brasil, escolarización y analfabetismo
Lula Jol
En la actualidad, la tasa de escolarización mundial es bastante alta: 89% para los niños y 83% en el caso de las niñas. Muchos de estos pequeños que no van a la escuela viven en Brasil, un país en el que el nivel de escolarización está por debajo de la media mundial: 77% para los niños y 72% en el caso de las niñas. El país carioca se constituye como la economía más grande y potente de toda América Latina y la segunda del continente americano, tan solo superada por Estados Unidos. Sin embargo, aunque Brasil sobresale en economía, suspende en educación, ya que su tasa de analfabetismo y su índice de escolaridad es bastante bajo con respecto a la media mundial. Brasil forma parte del Grupo de los 20 por considerarse un país emergente e industrializado, por tanto, la educación es uno de los puntos a mejorar por parte del gobierno brasileño que, por su parte, se ha propuesto aumentar la tasa de escolarización primaria en, al menos, un quince por ciento antes del año 2015. De este modo, el gobierno brasileño se une a la propuesta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, impulsados por Naciones Unidas, que pretende lograr la enseñanza primaria universal en 2015. En la actualidad, la tasa de escolarización dista bastante de la escolarización absoluta de todos y cada uno de los niños brasileños, pues sólo el 77% de los niños y el 72% de las niñas acuden diariamente a la escuela. Por otro lado, cabe destacar el gran fracaso escolar que existe en el país carioca, ya que casi un tercio de la población escolar no finaliza la educación primaria y es funcionalmente analfabeto. La tasa de analfabetismo en Brasil también es preocupante, pues el 28% de la población brasileña se encuentra en esta situación, un índice que también supera a la media de analfabetismo mundial, que se sitúa en un 24%. Las causas de la situación educativa de Brasil son, principalmente, el desánimo y desinterés de los estudiantes, la pertenencia a clases sociales bajas en las que no se valora la educación y la poca calificación de los maestros brasileños. Cabe señalar que el abandono de la escolaridad, el fracaso escolar y el analfabetismo se da con más frecuencia en las zonas dominadas por la pobreza, lo cual supone una importante desigualdad de oportunidades que el gobierno brasileño debe atajar. Esta situación provoca que la educación sea una asignatura pendiente para el desarrollo del país carioca, que ha emergido en las últimas décadas y se ha situado entre las principales potencias mundiales. (…)
http://www.sidalac.org.mx/noticias/la-educacion-en-brasilescolarizacion- y-analfabetismo
Sobre las informaciones del texto, acerca de la situación del analfabetismo y escolarización en Brasil, es correcto afirmar que:
Questão 21 109752
UERJ 2014/2Ciudadanía y música en el Brasil
En Brasil existe una larga historia de relaciones entre la música popular y la lucha por la ciudadanía.
La música ha servido tanto de instrumento para la afirmación ciudadana de las clases obreras
y medias, como para la formulación de las políticas disciplinarias y represivas del Estado. A
menudo, ha funcionado de ambas maneras simultáneamente.
[5] En la segunda mitad del siglo XIX, mientras la polca ganaba popularidad entre las élites de Río
de Janeiro, en los patios y en las cocinas la población negra y mulata desarrollaba una forma de
tocarla que subvertía la reiteración sucesiva de los compases, propia del género europeo. Se
inventaban allí, a partir de la riqueza rítmica de las músicas subsaharianas traídas por los esclavos,
patrones sincopados que iban a crear el primer género popular urbano del país, el maxixe.
[10] No sería exagerado afirmar que ese ritmo representó el primer ingreso a la ciudadanía cultural y
musical de las masas urbanas negras y mulatas. A lo largo de las últimas décadas del siglo XIX,
se lo asociaría también directamente a la lujuria y a la indecencia. Tanto es así, que el principal
compositor de la época, Ernesto Nazareth, prefirió denominarles con el nombre menos temerario
de “tangos brasileños” a sus maxixes, ya que el mismo término se había transformado en tabú.
[15] Como suele suceder, la apropiación del género por parte de las clases dominantes poco a poco
lo convirtió no solo en una forma cultural aceptada, sino incluso exportable. En las dos primeras
décadas del siglo XX, el maxixe se convirtió en una referencia rítmica para el naciente género
nacional brasileño, el samba.
Los años treinta y cuarenta, hubo el ascenso del samba como género nacional. La gran batalla
[20] simbólica del momento se produjo en torno a la apropiación del samba por parte de los artistas
blancos “del asfalto”, en oposición a los compositores negros “del morro”, que a menudo
vendían a aquéllos la coautoría de canciones ya compuestas en su totalidad. Menos estudiada
fue la política musical de la época, periodo del gobierno de Getúlio Vargas, para las escuelas
primarias, ancladas en el canto como instrumento de construcción de un ciudadano obediente.
[25] La MPB (Música Popular Brasileña) fue la gran mediadora de la ciudadanía cultural de las capas
medias en los años setenta. Por un lado, fue una permanente difusora de mensajes indirectos
acerca de la represión del régimen militar, que llegó a un público al que la literatura, el teatro e
incluso el cine jamás habían alcanzado. Por otro lado, también representó para la clase media
un pasaporte al buen gusto: con la primacía de la figura del cantautor, las armonías complejas
[30] y las letras “literarias”, la MPB comenzó a formar un público presuntamente sofisticado, que
se diferenciaba, a través de su consumo, de formas más populares como el samba de raíz
tradicional o las variaciones melodramáticas del bolero que recibían la etiqueta peyorativa de
cafona (“música cursi”).
Ya, en los años noventa, el funk carioca, aunque con letras sin contenido político reconocible a
[35] primera vista, se ha transformado en un instrumento de construcción de ciudadanía, a través del
cual la juventud excluida de Río de Janeiro ocupa espacios públicos que, en otras circunstancias,
le estarían vedados.
En la actualidad, la música, la forma artística brasileña más célebre, continúa siendo un campo
de batalla cultural, cuyo sentido político nunca está dado de antemano. Seguir rastreándolo es
una tarea indispensable para quienes nos dedicamos a pensar el país.
Idelber Avelar revistatodavia.com.ar
En el último párrafo, el autor concluye el texto presentando una idea sobre la relación existente entre música y política.
La frase que mejor traduciría esa idea es:
Questão 20 109750
UERJ 2014/2Ciudadanía y música en el Brasil
En Brasil existe una larga historia de relaciones entre la música popular y la lucha por la ciudadanía.
La música ha servido tanto de instrumento para la afirmación ciudadana de las clases obreras
y medias, como para la formulación de las políticas disciplinarias y represivas del Estado. A
menudo, ha funcionado de ambas maneras simultáneamente.
[5] En la segunda mitad del siglo XIX, mientras la polca ganaba popularidad entre las élites de Río
de Janeiro, en los patios y en las cocinas la población negra y mulata desarrollaba una forma de
tocarla que subvertía la reiteración sucesiva de los compases, propia del género europeo. Se
inventaban allí, a partir de la riqueza rítmica de las músicas subsaharianas traídas por los esclavos,
patrones sincopados que iban a crear el primer género popular urbano del país, el maxixe.
[10] No sería exagerado afirmar que ese ritmo representó el primer ingreso a la ciudadanía cultural y
musical de las masas urbanas negras y mulatas. A lo largo de las últimas décadas del siglo XIX,
se lo asociaría también directamente a la lujuria y a la indecencia. Tanto es así, que el principal
compositor de la época, Ernesto Nazareth, prefirió denominarles con el nombre menos temerario
de “tangos brasileños” a sus maxixes, ya que el mismo término se había transformado en tabú.
[15] Como suele suceder, la apropiación del género por parte de las clases dominantes poco a poco
lo convirtió no solo en una forma cultural aceptada, sino incluso exportable. En las dos primeras
décadas del siglo XX, el maxixe se convirtió en una referencia rítmica para el naciente género
nacional brasileño, el samba.
Los años treinta y cuarenta, hubo el ascenso del samba como género nacional. La gran batalla
[20] simbólica del momento se produjo en torno a la apropiación del samba por parte de los artistas
blancos “del asfalto”, en oposición a los compositores negros “del morro”, que a menudo
vendían a aquéllos la coautoría de canciones ya compuestas en su totalidad. Menos estudiada
fue la política musical de la época, periodo del gobierno de Getúlio Vargas, para las escuelas
primarias, ancladas en el canto como instrumento de construcción de un ciudadano obediente.
[25] La MPB (Música Popular Brasileña) fue la gran mediadora de la ciudadanía cultural de las capas
medias en los años setenta. Por un lado, fue una permanente difusora de mensajes indirectos
acerca de la represión del régimen militar, que llegó a un público al que la literatura, el teatro e
incluso el cine jamás habían alcanzado. Por otro lado, también representó para la clase media
un pasaporte al buen gusto: con la primacía de la figura del cantautor, las armonías complejas
[30] y las letras “literarias”, la MPB comenzó a formar un público presuntamente sofisticado, que
se diferenciaba, a través de su consumo, de formas más populares como el samba de raíz
tradicional o las variaciones melodramáticas del bolero que recibían la etiqueta peyorativa de
cafona (“música cursi”).
Ya, en los años noventa, el funk carioca, aunque con letras sin contenido político reconocible a
[35] primera vista, se ha transformado en un instrumento de construcción de ciudadanía, a través del
cual la juventud excluida de Río de Janeiro ocupa espacios públicos que, en otras circunstancias,
le estarían vedados.
En la actualidad, la música, la forma artística brasileña más célebre, continúa siendo un campo
de batalla cultural, cuyo sentido político nunca está dado de antemano. Seguir rastreándolo es
una tarea indispensable para quienes nos dedicamos a pensar el país.
Idelber Avelar revistatodavia.com.ar
Por otro lado, también representó para la clase media un pasaporte al buen gusto: (l. 28-29)
En la apresentación de los argumentos, el fragmento introducido por la expresión por otro lado tiene la siguiente función:
06
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